¿Qué podemos aportar a Podemos?


Paco Bello | Iniciativa Debate | 05/02/2014

Voy a intentar analizar la actualidad de Podemos, y voy a alejar el foco para ganar perspectiva por mucho que sienta el proyecto, sin serlo, como algo propio y como lo más ilusionante que nos han regalado a nivel sociopolítico, diría que nunca. Solo es una forma de sacar afuera todo aquello que interiorizo al respecto y de poner en negro sobre blanco lo que me suscitan los acontecimientos.

Empezaré por decir que me encanta que los grandes medios, desde sus programas basura como por ejemplo el de Ana Rosa (a la que por su evidente incapacidad le escribían los libros, pero no el postureo), menosprecien la propuesta. No puede haber mejor señal: se llama miedo.

También me alegra que entre cierta izquierda dogmática y desde la otra de trampantojo se echen pestes, con mayor o menor vehemencia, sobre lo que resulta una verdadera amenaza. Así como me gusta que un tipo como Luis

Alfonso Rojo ahora defienda a Izquierda Unida. Toda una revelación. Esto es que se están haciendo las cosas bien: y es que proponer democracia es absolutamente transgresor. Dicho esto…

Hay algo más que una sensación de que se ha dado en el clavo, y de que la respuesta va más allá de lo que los promotores esperaban en tan corto plazo. Esto es fantástico, pero implica una gran responsabilidad y obliga a pensar muy bien en lo que se hace.

No tardaremos en ver, a la luz del asombroso desarrollo de la respuesta pública, cómo muchos pasan al ‘plan B’, y la operación de silencio y descrédito se convierte en un intento de absorción. Y esto es mucho más difícil de gestionar que las críticas.

El núcleo promotor del movimiento Podemos debe tener (y no dudo que lo tiene) algo muy claro: si la gente quisiera votar a otros partidos, lo haría. Si la respuesta supera todo lo conocido es porque se trabaja al margen de esas formaciones de forma independiente. Sin excluir a nadie se puede abrir un paraguas donde todos quepamos pero cuyo pilar no pierda su singularidad. Porque hay algo muy claro: el apoyo masivo puede, como ha llegado, desaparecer de la misma forma si se intuye mínimamente, y ya sea por la involuntaria ambigüedad de sus portavoces, o por una no criticable inexperiencia, que existen otros propósitos. Y nos jugamos demasiado como para no ser meridianamente claros. Convergencia sí: pero hacia nosotr@s, la gente común representada en Podemos, y nunca en otra dirección.

Ahora haciendo referencia al titular, y centrándome en él vuelvo a preguntar: ¿qué podemos aportar a Podemos? Podemos aportar número, difusión, presencia, financiación, trabajo, pero no creo que hoy se puedan aportar muchas ideas además de aquellas que ya mayoritariamente compartimos. Con procurar cumplir los puntos básicos de la propuesta, y con mantener la voluntad de servicio a las mayorías, es mucho lo que hay por hacer, crear y recuperar como para adelantar acontecimientos.

Por hacer una mención a los colectivos locales, los que ya hemos vivido modelos asamblearios sabemos de sobra que más allá de las funciones concretas y básicas para los que este tipo de asociación es útil, como se ha demostrado en la unión en las Mareas, PAH, protestas vecinales, etc., pretender utilizarlos para acordar posiciones ideológicas sería un error. No creo que a día de hoy haya quien esté dispuesto a guardar turno durante cuatro horas para exponer su discurso de dos minutos, viéndose influenciados por posiciones mayoritarias, y además con la posibilidad de acabar en zona de nadie. Hay fórmulas mucho más útiles y además vinculantes que facilitan esas tareas. Hablando claro, y poniéndome en el lugar de mucha otra gente: ¿para qué tengo aguantar a mi vecino, sin capacidad ni vocación para ello, intentando exponer sus inquietudes políticas habiendo herramientas consultivas e informativas mucho más prácticas, eficaces y directas? Insisto: creo que sería un error una deriva hacia al pasado en este sentido. Los círculos pueden ser muy útiles, pero si se confunde su utilidad desaparecerán (ya tenemos experiencia).

La verdadera finalidad, la que debiera importarnos, es poner en el gobierno a un partido desde abajo y desde fuera, que como primera tarea tenga el devolvernos (o mejor dotarnos, porque nunca lo hemos tenido) el poder de la única forma posible con o sin violencia: desde las instituciones y legislando para que, desde ese momento, podamos legislar los y las que lo hemos puesto ahí, y también las y los que no lo han hecho. Y si hay que jugar el papel de gregarios por un buen propósito; por uno que nos beneficiará a todos, habrá que saber hacerlo si es que queremos que algo cambie. Si todo el mundo quiere hacer de arquitecto el edificio se quedará en los planos y seguirán mandando los de siempre.

Hay que, y yo así lo hago, agradecer a las personas que han hecho posible Podemos por su compromiso y responsabilidad, y hay que confiar en ellas en base a una trayectoria personal y un discurso (porque alguna vez tendremos que confiar en alguien). Y todo eso intentando participar, vigilar e influir, pero siendo generosos en todos los sentidos.

Si alguna vez hemos tenido alguna oportunidad de cambiar nuestro entorno social es ahora. Hagámoslo bien. ¡Podemos!
* No olvidemos mover el evento del día 9, compartidlo, porque la imagen de fuerza que mostremos va a marcar el destino de una iniciativa que no ha nacido para hacer bulto, sino para ganar.

Evento: https://www.facebook.com/events/690586337628706/

Fuente: http://iniciativadebate.org/2014/02/05/que-podemos-aportar-a-podemos/

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